Tal como se había anticipado, Donald Trump confirmó el pasado viernes que declarará una emergencia nacional para cumplir con su promesa de construir un muro a lo largo de la frontera con México.

Durante un discurso desde el Rose Garden de la Casa Blanca, Trump dijo que usará los poderes ejecutivos para eludir al Congreso, y conseguir los fondos necesarios para levantar el muro, una de sus mayores promesas de campaña.

Los recursos de los que Trump habla, no vendrán de México como tantas veces repitió, sino que provendrían de los bolsillos de los estadounidenses.

Trump anunció que gastará aproximadamente $ 8 mil millones en barreras fronterizas, combinando alrededor de $ 1.4 mil millones aprobados la semana pasada por el Congreso para evitar otro cierre del Gobierno, con los fondos que planea reutilizar a través de acciones ejecutivas, incluida la emergencia nacional, además de fondos destinados a la construcción militar y los esfuerzos de lucha contra las drogas.

Trump, como responsable del Gobierno tiene la facultad legal de declarar una emergencia nacional para conseguir recursos para costear cualquier necesidad que sea considerada prioritaria o de emergencia. Sin embargo, en este caso, la construcción del muro no comenzará a suceder inmediatamente.

Debido a que el muro tiene un gran rechazo en el Congreso y la sociedad, el próximo reto de Trump será vencer los obstáculos legales que surgirán en los próximos días para bloquear su plan.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata por California, y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, DN.Y., dijeron en un comunicado conjunto, que tal declaración es "un acto sin ley, y un grave abuso de poder. También algunos procuradores generales ha expresado que podrían iniciar acciones legales para bloquear a Trump.

De Trump salirse con la suya, y lograr desviar los recursos de emergencia y sobre todo, los fondos destinados para la lucha contra las drogas para construir el muro, estaría atando de manos a todos los organismos que cada día se dedican enfrentar la creciente amenaza que representan las drogas para el pueblo estadounidense. Así es que con su plan, Trump está desvistiendo a un santo para vestir a otro, tal y como se dice popularmente.

Siempre se ha dicho que con la construcción del muro, Trump busca complacer a su base de electores, pero la pregunta que casi nadie contesta es ¿Quién o quiénes serían los grandes y reales beneficiados de la construcción del muro? Acaso, ¿no serían las empresas que sean asignadas para llevar a cabo dicho proyecto? Por lo que no deberíamos descartar que la presión real para el muro, la esté poniendo el sector de la construcción.

Recuerden que en Estados Unidos, todo se basa en dinero y si no lo creen, solo piensen recuerden cuando el pasado año el gobierno puso a miles de niños en jaulas, eso representó un gran negocio para las empresas que rentaron las camas y proveyeron los suministros necesarios para la inhumana estadía de los menores en esos centros improvisados.

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