Ya es un hecho, Sprint pasará al olvido, ya que este viernes el Departamento de Justicia aprobó una fusión de $ 26 mil millones entre los gigantes de telecomunicaciones T-Mobile y Sprint, allanando el camino para que la tercera y la cuarta mayor compañía de telefonía móvil en los Estados Unidos unan fuerzas.

Una vez combinados, T-Mobile y Sprint cubrirían 80 millones de clientes de EE. UU. y dirigirían alrededor del 30% del mercado móvil del país, lo que colocaría a la nueva compañía ligeramente por detrás de AT&T y Verizon, según The Wall Street Journal.

El trato viene con algunas estipulaciones. Sprint deberá ceder parte de su espectro inalámbrico a Dish Network, y tanto T-Mobile como Sprint darán acceso a Dish a al menos 20,000 sitios de celulares. Dish también tendrá acceso a cientos de tiendas minoristas de ambas compañías y se le permitirá usar la red de T-Mobile durante siete años, tiempo en que Dish debe de construir su propia red 5G. algunos medios han reportado que Dish estaría uniendo fuerzas con Google para lanzar una cuarta empresa telefónica.

Sprint también se desprenderá de Boost Mobile, Virgin Mobile y su negocio de telefonía prepago como parte de la fusión. El jefe antimonopolio del Departamento de Justicia, Makan Delrahim, dijo que la fusión "dañaría sustancialmente la competencia" si estas concesiones no se hubieran hecho.

La aprobación del Departamento de Justicia pone el acuerdo un paso más cerca de su finalización. Sprint y T-Mobile también necesitarán la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones, pero el presidente de la FCC, Ajit Pai, indicó anteriormente que dará luz verde a la fusión. Las compañías aún enfrentan juicios de varios estados que intentan bloquear el acuerdo.

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Una de las primeras estocadas que la administración Trump y los republicanos le encestaron al pueblo estadounidense fue la eliminación de la neutralidad de la red, con la finalidad de beneficiar a las empresas proveedoras de internet. Muchas fueron las quejas, las protestas y la oposición a dicha medida, pero esto no detuvo a la FCC, controlada por los republicanos en su clara intención de despojar al pueblo del derecho de un internet igualitario. Pero, los demócratas no se quedaron conforme con esa medida y han esperado a retomar el control de la Cámara de Representantes para lanzarse en busca de la restitución de las reglas establecidas en la era Obama.

En ese sentido, la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi y otros demócratas presentaron el miércoles la Ley de Salvación de Internet, que apunta a restaurar las reglas de un internet abierto que fueron derogadas en 2017.

Las reglas de la era de Obama, que duraron desde 2015 hasta 2018, prohibieron a los proveedores de banda ancha desacelerar o bloquear el acceso a Internet o cobrar tarifas más altas a las empresas por un acceso más rápido. Los demócratas en el Congreso han dicho que la derogación permite a las grandes compañías de banda ancha, e inalámbricas "controlar las actividades en línea de las personas".

"El 86 por ciento de los estadounidenses se opuso al ataque de Trump a la neutralidad de la red, incluido el 82 por ciento de los republicanos", dijo Pelosi durante una conferencia de prensa el miércoles. "Con 'Save the Internet Act (Ley de Salvación de Internet) ', los demócratas están honrando la voluntad de la gente".

En diciembre de 2017, la FCC liderada por los republicanos votó a favor de revocar las reglas de neutralidad de la red de la era de Obama, que finalizaron oficialmente en junio de 2018. En agosto, los fiscales generales de 22 estados, así como grupos activistas y empresas, incluida Mozilla, presentaron una demanda alegando que la FCC revirtió arbitrariamente las reglas de neutralidad de la red y sobrepasó su autoridad para prohibir que los estados pasen sus propias regulaciones.

En octubre, California llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia para no hacer cumplir su propia ley de neutralidad de la red, diciendo que se mantendría hasta que las preguntas sobre la autoridad de la FCC para evitar que los estados adoptaran sus propias leyes de neutralidad de la red fueran contestadas en el tribunal federal de apelaciones.

Los gigantes tecnológicos, como Amazon y Facebook, también se han pronunciado en contra de la derogación de la neutralidad de la red.

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Las fusiones de empresas siempre resultan en pérdidas para los consumidores y para muchos empleados quienes suelen perder sus puestos de trabajo.

Actualmente se está tratando de llevar a cabo la fusión entre las empresas de telefonía inalámbricas T-Mobile y Sprint, pero la idea no parece ser del agrado de un grupo de senadores demócratas que esta semana han alzado su voz en contra de dicha fusión.

El grupo liderado por el senador Richard Blumenthal de Conneticut envio cartas dirigidas al presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Ajit Pai, y al jefe antimonopolio del Departamento de Justicia, Makan Delrahim.

"Nuestros funcionarios de aplicación de la ley son la última línea de defensa que impide la reconsolidación de nuestros mercados de telecomunicaciones a expensas de los consumidores estadounidenses", escribieron los senadores. "Le instamos a que actúe para evitar que se produzca esta peligrosa fusión".

El grupo incluye a algunos de los líderes más prominentes del Partido Demócrata, como los senadores Amy Klobuchar (D-MN), Kirsten Gillibrand (D-NY), Elizabeth Warren (D-MA) y Cory Booker (D-NJ),  quienes además han anunciado que se están postulando para la presidencia del país. También están los senadores Sherrod Brown (D-OH) y Bernie Sanders (I-VT), quienes se espera que lancen pronto sus campañas de 2020.

"Estamos profundamente preocupados de que la fusión de Sprint y T-Mobile en particular eliminará la competencia que se ha demostrado que beneficia a los consumidores y reprime la aparición de nuevas proveedores", agregaron los senadores.

La fusión propuesta de $ 26 mil millones entre T-Mobile y Sprint se anunció en abril pasado y actualmente está siendo revisada por la FCC y el Departamento de Justicia. Si se aprueba, el acuerdo reduciría el número de operadores de telefonía móvil más importantes de los Estados Unidos a tres de cuatro, incluidos AT&T y Verizon.

Los ejecutivos tanto de T-Mobile como de Sprint dijeron que la fusión los ayudaría a implementar redes inalámbricas 5G a una velocidad mayor y que, con el tiempo, reduciría los precios de los planes de los consumidores. En su carta, los senadores argumentaron que este no era el caso.

"La mejor manera de alcanzar el objetivo de la 5G a nivel nacional, asequible y de alta calidad es a través de mercados competitivos", escribieron los senadores. “Esta fusión nos aleja del tipo de competencia que necesitamos para lograr este objetivo. Llevará a una consolidación excesiva y socavará la innovación".

La carta llega casi dos meses después de que varios organismos regulatorios de Estados Unidos, como el Comité de Inversión Extranjera, un organismo que revisa las inversiones extranjeras en Estados Unidos en busca de amenazas a la seguridad nacional, el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa dieran el visto bueno a dicha fusión.

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