23 Febrero 2020

¿En qué clase de sociedad es la que estamos viviendo? Destacada

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¿Se han preguntado alguno de ustedes cuantas balas puede una persona disparar con su debo índice?, sí, yo se que la pregunta suena absurda, pero admito que me he estado haciendo esta pregunta en los últimos días, para tratar de entender una ridícula situación que cada vez es más común en los Estados Unidos.

Recuerdo que, durante mi infancia, yo solía disparar mucho con mis dedos, aunque esas balas eran imaginarias, mis amigos y yo la pasábamos muy bien jugando a policías y ladrones, usando nuestras como pistolas imaginarias. ¡Viva la creatividad y la inocencia de los niños!

Sin embargo, quienes fuimos niños en los años 80s y 90s, debemos de agradecer el haber vivido esa época en la que pasamos mucho tiempo jugando con pistolitas de agua, mito o imaginarias. Pero si en esa época hubiéramos tenido el tipo de sociedad que existe hoy en día en los Estados Unidos, tanto yo como mis amigos de infancia nos habríamos perdido esos momentos de felicidad o hubiéramos terminado en la cárcel. ¿en la cárcel?, se preguntarán algunos de ustedes, pues sí, en Estados Unidos – el país más democrático y libre del mundo – la simulación de un arma de fuego con tus dedos es razón suficiente para mandarte a prisión, esto sin importar que se trate de un niño quien haga este gesto, que es una señal que es vista como algo inocente y normal para cada individuo nacido antes de los años 90s, y para ejemplificar esto, muestro en este artículo una foto del ex presidente Barak Obama apuntando con sus dedos. 

En lo personal me resulta difícil entender que una persona pueda enfrentar tiempo de cárcel por apuntar a otra con los dedos y en el caso de los niños, para quienes simular una pistola con las manos solo puede ser un gesto inocente, me parece aún más ridículo y sobre todo una desviación de lo que una sociedad racional debe de ser. Además de que ejemplifica todo lo que está mal con la percepción de las personas de hoy en día.

Algunos pueden justificar ese extremismo con las tantas matanzas que se han llevado a cado en suelo estadounidense, pero no me parece que sea suficiente justificación, porque castigar a una persona por algo que no puede lastimar a nadie o peor aún criminalizar a un niño por un gesto inofensivo es solo muestra de lo mal que estamos como sociedad.

Me imagino que, si vives fuera de Estados Unidos, podrías pensar que eso de detener a un niño por una señal es imposible, te cuento que estas equivocado, porque en la tierra del justo, pero acusador Tío Sam el que un menor apunte con sus dedos a otra persona lo podría poner tras las rejas y ponerlo en la muy amplia lista de criminales de este país.

Sino me lo crees, te cuento que ese fue el caso de una estudiante de 13 años, quien está enfrentando cargos criminales por haber apuntado con su dedo índice a otros estudiantes en una escuela de Kansas. Este solo caso, es algo que me cuesta procesar, pero lo peor es que ese no es un caso aislado ya que se han reportados otros casos y la tendencia parece ir empeorando a lo largo y ancho del más grandioso país del planeta, donde la detención y criminalización de niños se ha estado legitimando cada vez más y esto ocurre sin que a los estadounidenses les importe un carajo.

Mientras todos se hacen de la vista gorda ante este abuso sin sentido, la situación se profundiza cada vez más y como muestra es lo ocurrido en Pennsylvania el 11 de febrero, cuando una niña de 6 años con síndrome down tuvo que enfrentar a la policía luego de que una -dizque profesora – reportara que la pequeñita le apuntara con su dedo. Yo no sé como es posible que exista una jodida persona en este mundo que no pueda entender que se está lidiando con una niñita de apenas seis añitos, ¿qué malicia, que daño puede hacer una niña de esa edad a un adulto? ¡Y por Dios con pistolas imaginarias no se dispara! Esta estúpida reacción de la – dizque profesora – es algo normalizado en este país, donde las personas creen que para todo hay que involucrar a la policía. Por eso es que vemos e inclusos a padres que por cualquier nimiedad llaman a la policía para sus propios hijitos.

Una sociedad que valide la criminalización – por acciones inocuas - de un niño es prueba de lo mal que esa sociedad está. Pone de relieve como la misma ha perdido el sendero de lo que es correcto y se ha convertido en una sociedad maligna.

Yo no dejo de preguntarme ¿Qué es lo que estaba pensando esa profesora cuando creyó que era justificable llamar a la policía para enfrentar a una niña de 6 años? El que esta mujer, haya llamado a la policía para la niña Margot Gaines pone en evidencia de que nos hemos vueltos una sociedad inhumana, una sociedad de monstruos.

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