27 Marzo 2019

¿Cómo rayos los telemarketing y robocallers consiguen nuestros números? Aquí la respuesta

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Estamos viviendo una época en la que todo el que tenga un teléfono, ya sea residencial o móvil, tiene que lidiar con las tediosas llamadas de telemarketing  o telemercadeo. Cuando esto comenzó los usuarios de telefonía podían de vez en cuando ser alcanzado con una que otra llamada de parte de una empresa X que deseaba ofrecerle algún tipo de servicio o producto. En ese entonces, las personas amablemente decían si estaban o no interesados en la oferta y eso era todo. Las cosas fueron cambiando, este sistema se fue poniendo cada vez más agresivo y por ende molesto para los recibientes de las llamadas.

Ahora y gracias a la tecnología, las situación ha alcanzado niveles alarmantes, pues ningún usuario de teléfonos se escapa a estas llamadas que van desde – como ya dijimos – ofertas de servicios y productos, hasta engaños. La tecnología ha permitido la creación de algoritmos inteligentes que pueden marcar miles o millones de números al azar. A estas llamadas, que también son un servicio utilizados por las empresas para contactar a posibles clientes, se les conoce como robocalls, porque son realizadas mayormente por maquinas configuradas con los muy elaborados algoritmos que ya mencioné.

Si bien es cierto que muchas de esas llamadas son realizadas al azar, muchas otras no, las empresas saben a qué números quieren llamar de forma específica. Pero ¿Cómo rayos estas empresas consiguen nuestros números de teléfonos?

No nos olvidemos de que en los Estados Unidos todo es negocio y dinero y negociar con la información de las personas es una forma de ganar dinero, así es que no debemos de extrañarnos al enterarnos de que la mayoría de los vendedores por teléfono compran números telefónicos de proveedores de datos de terceros. De acuerdo con el Better Business Bureau estas son algunas de las formas en que los telemarketing se hacen con nuestros números.

  • Cuando llamamos a un número 800, 888 y / o 900 (las empresas utilizan la tecnología de identificación de llamadas y recopilan números de teléfono).
  • Cuando solicitamos crédito (Estas empresas y bancos almacenan nuestra información incluyendo los números telefónicos).
  • Si contribuimos a organizaciones benéficas.
  • Si estamos registrados para votar.
  • Cuando damos nuestro número telefónico al comprar algo, o participar en un concurso.
  • Si colocamos nuestro número de teléfono en los cheques.
  • Si llamamos a un negocio para obtener cualquier información, y ese negocio tiene identificador de llamada, es asumible que ellos guardan su número.

Entonces estamos claro, esencialmente, cualquier persona que tenga un número de teléfono puede recibir llamadas de telemarketing y desde que nuestros números son verificados como activos, automáticamente entran en lo que podríamos llamar una tómbola que no solo nos expone llamadas indeseables con ofertes de productos y servicios, sino que también no expone a cualquier tipo engaño o fraude telefónico.

Sabido esto, es lógico preguntarnos sobre la legalidad de esto. Lamentablemente, este sistema, que yo llamaría de hostigamiento telefónico, es legal y es un método de negocio que involucra muchísimo dinero. Es tan legal que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) ha preferido presionar a las empresas telefónicas para que ellas sean las que trabajen en métodos de bloqueo en vez de ir directamente tras los perpetradores.

Actualmente dos demócratas del estado de Nueva York tienen un proyecto que busca hacer ilegal dichas llamadas, pero la pieza no es prioridad de la Asamblea estatal por lo que no se sabe cuál será su futuro.

Aunque el negocio del telemarketing tiene mucha fuerza hay ciertas restricciones incluidas en la Ley de Protección al Consumidor de la FCC a las que deben regirse.

Esta Ley prohíbe:

  • Llamar a las casas antes de las 8 a.m. y después de las 9 p.m.
  • Llamar sin su previo consentimiento por escrito. Algo que no se cumple.
  • Llamar sin un mecanismo de exclusión
  • Todas las llamadas que no identifican a la persona que llama, a quién están llamando, en nombre de quien, y la información de contacto de dicha persona o empresa.
  • Llamadas a cualquier persona en el Registro de No Llamar (que no sean llamadas exentas).

Una de las recomendaciones para enfrentar esta molestosa situación es la de agregar nuestro número telefónico a la “Lista de No Llamar” a través de la web https://www.donotcall.gov/, pero esto no es una solución definitiva al problema, ya que aun podrás seguir recibiendo llamadas políticas, de entidades caritativas, cobro de deudas, informativas, encuestas y si inadvertidamente diste autorización al firmar un contrato equis al comprar o llenar algún formulario, aun seguirías expuesto. Además, las reglas se violan y ahí es donde está el gran problema con los robocollers, que como son algoritmos, estos marcan números al azar y no respetan si el número está en la “Lista de No Llamar”.

Entonces, la opción que nos queda es la de seguir lidiando con estas llamadas y esperar que nuestros proveedores de servicio puedan ayudar a bloquear estas llamadas. O quizás simplemente hacer como hago yo, no contestar números que no estén en mi lista de contactos. Si temes el perder una llamada de un hospital o de algo importante, no te preocupes, que en ese tipo de llamadas, siempre suelen dejar un mensaje y un número al que puedes regresar la llamada.

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